Pedro
La luz entraba difusa por una hendija que dejaba en la ventana, sellada con nylon, una frazada vieja y deshilachada que Pedro utilizaba de cortina; pero no fue esto lo que despertó a Pedro, sino el constante cacarear de las gallinas y su eterno escarbar el suelo de la entrada a la pieza. Su madre, cuando Pedro construyó la habitación le había advertido de esto, pero éste hizo oídos sordos.
La morada que habita la madre de Pedro, Doña Elvira, es de madera. El techo es de chapas de cartón y en la parte superior derecha asoma, humeante, la chimenea de la estufa a leña.
La cerca que separa el patio, donde se ubica la pieza, de la vereda, es de madera vieja, de negruzco color marrón. Cada tanto le faltan tablas y esos espacios hacen de entrada y de salida de gallinas, gatos y perros.
Entre la cerca y la casilla, se ubica un sauce llorón piojoso y enorme que da sombra a casi todo el patio.
Un caminito que nace en la tranquerita de la cerca rodea la caseta por la izquierda y da a la puerta del fondo; puerta que a su vez da a la cocina. De aquí nace otro caminito hacia el fondo del patio que se trifurca dando, uno, a la izquierda: al gallinero; otro a la derecha: al baño, que se encuentra afuera, y el tercero al fondo del patio: a la pieza de Pedro.
...continuará.
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