Gonzalo
-Dejame que lo mato a ese hijo de puta.-
Gonzalo era separado en el preciso instante en que María era ingresada en el coche de Néstor, llorando.
Dejame que lo mato, repetía Gonzalo, mientras Matías y Marcos lo llevaban por la calle en sentido contrario a Néstor, separándolo de éste. La nariz le sangraba por el orificio izquierdo.
Néstor y Gonzalo no se diferenciaban mucho corporalmente, sin embargo Néstor no estaba borracho y Gonzalo si. Esa pequeña diferencia hizo peso sobre el lado de la balanza de Néstor.
María había tratado de impedir que esto (la pelea) ocurriera: primero instando a Gonzalo a no beber de esa forma y segundo solicitándole a Néstor que ignorara los improperios del primero. No pudo impedir ninguna de las dos y todo terminó como ya sabemos.
Gonzalo era retirado herido de dignidad por segunda vez.
...Continuará.
No hay comentarios:
Publicar un comentario